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Hotel El Ladrón de Agua

Las instituciones nunca se han interesado por Juan Ramón

por: Elena Llompart

Entrevista realizada a Carmen Hernández-Pinzón. Sobrina nieta de Juan Ramón Jiménez. Publicada por el diario "Granada Hoy" el Jueves 1 de Julio del 2004

Juan Ramón Jiménez
La representante de los herederos de Juan Ramón Jiménez, que asistió ayer en Granada a la inauguración de un hotel en recuerdo del poeta, lamenta el desinterés dé las instituciones por su figura y obra e insiste en la denuncia que su familia viene realizando sobre la desaparición de legado de la Casa-Museo de Moguer.

Su único afán es dar a conocer la vida y obra de Juan Ramón Jiménez. Lucha por mantener vivo su espíritu y reclama el lugar que le corresponde: una de las cimas de la poesía española. Carmen Hernández-Pinzón, sobrina nieta del Nobel y representante de sus herederos, ha denunciado desde hace años el mal estado de conservación del legado del poeta onubense, así como: la pérdida de valiosos documentos donados por su familia a la Casa-Museo de Juan Ramón Jiménez en Moguer. La sevillana critica la falta de interés de las instituciones por mantener vivo el legado del poeta. -Hace unos días reclamaba justamente al catedrático granadino Antonio Gallego Morell que devolviera a la familia unas "revistas minoritarias" que el profesor admitió poseer en un artículo publicado en prensa.

¿Ha sido considerada su petición?

-Nuestra carta está fechada en marzo y desde entonces no hemos recibido ningún tipo de respuesta. Es indignante. Desde hace muchos años hemos denunciado la desaparición de numerosos libros y Antonio Gallego Morell lo ha corroborado al reconocer abiertamente que se le han regalado revistas minoritarias. Estos bienes fueron donados por nuestra familia a la Casa-Museo, una institución pública que, además de no cuidar el material, lo gestiona a su antojo.

-Desde hace más de cuarenta años su familia denuncia la desaparición de legado.

¿Pueden cuantificar los bienes perdidos?

-No podemos calcularlo con exactitud ya que no disponemos de un inventario de los bienes que donamos. Los patronos de la Fundación se negaron a que se realizara, una actitud absurda que nunca hemos entendido. En el caso de las revistas, probablemente estamos hablando de números únicos en Europa. Lo que está claro es que han desaparecido numerosos libros, una pintura y colecciones, como los documentos históricos sobre Huelva que observamos, con gran asombro, en un catálogo de subasta en Madrid. Todo el material tiene un valor literario y sentimental enorme para nosotros.

-¿Cuáles son sus relaciones con el actual responsable de la Fundación?

-Aunque no tengo nada en contra de los políticos, es obvio que la cultura y la política casan mal. Antonio Ramírez Almansa, antiguo consejero de la Diputación de Huelva, ha intentado hacer publicaciones a nuestras espaldas. En la actualidad la Fundación es una institución política sin profundidad ni rigor. Ninguno de sus miembros conoce la obra de Juan Ramón. Él no hubiera permitido que un político dirigiese la institución: se enfadó con su gran amigo Juan Guerrero porque prologó el libro de un político. Solía decir que su compromiso era con las letras y no con la política.

-¿Juan Ramón es un poeta olvidado por las instituciones?

-Del todo. Nunca hemos tenido ningún tipo de apoyo: jamás ha existido interés ministerial en ninguno de los gobiernos y las subvenciones siempre están destinadas a las mismas personas. Juan Ramón cuenta con un material extensísimo y los archivos aún están sin informatizar, nadie nos ayuda a hacerlo. Este archivo literario es uno de los más importantes del siglo XX porque cuenta con cartas de Lorca, Falla, nobeles extranjeros y personas ilustres. El material se acabará perdiendo porque muchos de los textos están escritos a lápiz. Hay un desinterés total y nos da mucha pena que la Fundación tenga tan pocas iniciativas y que cuide tan mal su legado.