Granada y sus plazas

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Granada y sus plazas

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Granada y sus plazas

De sobra sabemos que la Alhambra, el Albaicín, el Sacromonte etc son inmensamente conocidos por todo el mundo y que son parada obligada de todo visitante que viene a Granada, pero qué sería de Granada sin sus plazas, lugar de encuentro y reunión de propios y extraños. ¿Cuántas veces les hemos dicho a nuestros huéspedes, sigan recto hasta Plaza Nueva, continúen hasta la Plaza Isabel la Católica, crucen la Gran vía y bajen recto por Zacatín hasta la Plaza Bib-Rambla? Tres plazas míticas de Granada donde poder quedar para tapear, escuchar música, o simplemente observar el trasiego de geste que viene y va.

Muchas son las plazas de Granada, cada granadino tiene su favorita, aunque es difícil decidir entre una u otra, la elección suele basarse en las circunstancias personales de cada uno, así para los universitarios hay dos plazas fundamentales: La Plaza de Gran Capitán y la Plaza Einstein. La primera se encuentra a unos metros del Monasterio de San Jerónimo, muy cerca de las Facultades de Derecho y Traducción e Interpretación, es lugar de encuentro para empezar la noche y desde allí dirigirse a alguno de los locales del centro para tapear o tomar alguna copa. La segunda se encuentra frente al Campus Universitario de Fuentenueva, y está plagada de bares de tapas, sin contar con los pubs de Pedro Antonio, la calle que parte desde Plaza Einstein.

Para el turista una de las plazas predilectas es Plaza Nueva puesto que es el punto de partida hacia el Albaicín, pero además está repleta de bares y cafeterías para todos los gustos, desde allí parten los autobuses para subir al Albaicín, hay una parada de taxis para llegar más rápido a la estación de tren, autobús o al aeropuerto y gran cantidad de músicos y bailaores flamencos que aportan aún más color y luz a esta plaza.

En este post queremos hacer un recorrido por las plazas más bellas y peculiares de la ciudad para que cuando se visiten no sólo nos centremos en los locales que en ellas se encuentran sino en la historia que esconden cada una de ellas.

La plaza Bib-Rambla.

Su origen se remonta al año 1238, al periodo nazarí. Debido a su proximidad con el área comercial de la ciudad formado por la Alcaicería y el Zacatín, a la Mezquita Mayor y a que se unía con una de las puertas principales de la ciudad, la Bab al-Rambla o Puerta del Arenal, tuvo una gran relevancia como centro en el que se desarrollaban intercambios comerciales, especialmente durante la época musulmana. Desde la conquista de los Reyes Católicos, época en el Rey Fernando la cedió a la ciudad como lugar para pasear y realizar negocios, ha sufrido multitud de modificaciones.

Actualmente la plaza se encuentra presidida por la Fuente de los Gigantes y está rodeada de multitud de restaurante y cafeterías.

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Plaza de la Romanilla

Desde la época musulmana fue el centro del mercado de abastos, repleta de tenderetes de fruta, verdura, frutos secos y especias que aún perduran a día de hoy. En esta misma plaza se encontraba la “Caseta del Repeso” donde se denunciaban fraudes en relación al peso de los alimentos, para esta labor se utilizaba una pequeña “romana” conocida como “La Romanilla” que dio nombre a la plaza. Está presidida por la estatua de un aguador. Por encontrarse al lado de la Catedral y ser un rincón tan pintoresco, con sus puestos de especias, tés y frutas y los restaurantes es parada obligada para todo visitante.

Plaza Mariana Pineda

Su origen se remonta a mediados del siglo XX. Y está dedicada a Mariana de Pineda Muñoz, heroína española, acusada de pertenecer a una conspiración liberal tras bordar en una bandera las palabras “Ley, Libertad, Igualdad” y ejecutada a garrote vil con tan sólo 26 años. La plaza que lleva su nombre está presidida por un monumento en su honor. Cada año se realizan actos en homenaje su muerte, el 26 de mayo de 1831. Hoy día, es una plaza ideal para sentarse a descansar tras un largo de día de visita a la ciudad o para tomarse un descanso del trabajo e ir a desayunar.

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Plaza de la Pescadería

Es la plaza contigua a la de la Romanilla, y su función al igual que esta era servir de núcleo comercial, pero en este caso, en lugar de tenderetes de fruta, la plaza albergaba grandes naves para guardar el pescado, por esta razón de llamaba plaza de la Pescadería. Ambas plazas pertenecen a la misma época. Actualmente y aunque se trasladaran las naves de pescado al Mercado de San Agustín, la plaza sigue vendiendo pescado en sus famosos restaurantes, pescado de una gran calidad y frescura, listo para consumir.

Plaza Nueva

Plaza Nueva se construyó en el siglo XVI para cubrir el río Darro, que va embovedado debajo. El motivo de sus construcción fue la de crear más espacio en la ciudad, ya que aunque existían multitud de puentes de cruzaban el río, se hacía muy difícil la circulación de personas entre la Alhambra y la ciudad. La Plaza Nueva se llamó así por ser la primera que mandaron construir los reyes cristianos en el siglo XVI convirtiéndose en una de las más importantes de la ciudad, donde se llevaban a cabo desde torneos y fiestas hasta ejecuciones. La Real Chancillería que preside la plaza se comenzó a construir en el 1530, sin embargo la fuente central de la misma es bastante posterior, se construyó ya en el siglo XX, en 1941.

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Plaza Larga

Situada en el Albaicín, sus orígenes se remontan al siglo XIV cuando sólo era una pequeña plazoleta llamada Rahbāt al-Ziyāda o Plaza del Ensanche que estaba unida al Arco de las Pesas, llamado así porque en él se colgaban las pesas mal calibradas que algunos comerciantes utilizaban para estafar a los clientes. Su estructura actual data de 1571 tras la expulsión de los moriscos cuando fue ensanchada para colocar un matadero y unas carnicerías así como un lavadero público. Actualmente es una de las zonas más animadas del Albaicín no en vano es su centro comercial llenos de cafeterías, bares y tenderetes de los mercadillos que se celebran varias veces en la semana.

Twitter ladrondeagua

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