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El Ladrón de Agua - Hotel S. XVI.
Carrera del Darro No.13 18010 Granada. España
Telf.: 958 215040, Fax: 958 22 43 45
info@ladrondeagua.com
Del 01 de Julio del 2005
A través del arquitecto Francisco del Corral, el Ladrón encontró a Pedro Garciarias y le robó un hermoso traje para lucirlo siempre a la hora de recibir a sus huéspedes. Aquello se llamó "Escuchando el agua", en honor de Juan Ramón Jiménez y la majia.
Ahora Pedro nos ha traído a Valentín Albardíaz, artista fecundo que ha dado esta ciudad. Y Valentín, que es de los que se atreven a pesar del miedo, que es un Valiente, ha querido trabajar para este personaje misterioso (el ladrón de agua), ha querido musicar en colores y formas sus poemas, ha soñado cielos altos y bajos, ha viajado al Reino de la polilla y lo ha cartografiado, ha discutido con el Regante, ha dedicado pensamientos floridos a Zenobia... En una palabra, se ha dejado tomar por asalto por los Olvidos de Granada que, por especie de sortilejio, han venido acompañados, en ese viaje de seducción, por poemas chinos y japoneses.
Tus pinturas dan belleza a este Ladrón. Granadinos y viajeros disfrutaremos tu Libre rima de los valles recordados y otras pinturas. Porque miraremos y nos haremos preguntas, no preguntas de las que provocan desazón o aislamiento, sino de las que atraen el interés de nuestra imaginación y nos ponen en comunicación a unos con otros.
Gracias por tu lección de majia Valentín, y continúa esa cadena, si puedes, de arte de sueño de armonía de viaje profundo de afecto... y de sencillez creadora.
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Valentín Albardíaz nos conduce por los complejos vericuetos de una pintura en la que, tras los importantes desenlaces cromáticos, se adivina un mundo de sensaciones que deja traslucir una bella poética inundada de reflejos confortantes.
La gran sugerencia del color formó parte, todavía, del importante proyecto de la galería Palace, aquel espacio granadino que durante los años 80 y principios de los 90 creó muchas de las bases para que la renovación plástica en Granada y, por extensión, en toda Andalucía, fuese un hecho donde expuso en 1985, en 1988 y en 1989, participando asimismo, por su plena juventud, en las situaciones de avanzadilla que promovierón tanto la Diputación Provincial como la galería Sandunga.
Su pintura ha sido desde un primer momento un compendio de imágenes donde lo narrativo hacía causa común con la manifestación poderosa de un color que expandía todo su impresionante potencial expresivo.
A lo largo de su vida artística, la obra de Valentín Albardíaz ha mantenido felices compromisos con una figuración matizada por los sensuales gestos de la expresión cromática y con los esenciales registros de la abstracción en cuyos evocadores segmentos se adivinaban sutiles manifestaciones de una realidad suavemente representada. Este sabio coqueteo entre un extremo y otro del espacio pictórico tradicional permite el encuentro con una pintura amplia, llena de sentido plástico, con los tiempos cromáticos perfectamente distribuidos y dejando abiertas las compuertas para que por ellas entren los vientos de una figuración de tenue estructura y que sirve de mera referencia en un contexto perfectamente constituido.
La pintura de Albardíaz se presenta exultante, con las bases crómaticas sustentadas por la fuerza de una grafía que acentúa la emoción evocadora y potencia las leves referencias descriptivas. Es una obra contundente, llena de fortaleza plástica, con las gamas cálidas ofertando sus vehemencias expresivas y con las imágenes como referentes de un mundo evocado en el que la realidad se advierte tangencialmente.
19 de Noviembre del 2004
El Ladrón de Agua inicia su andadura como lugar de encuentro, como espacio para el arte y la cultura, con la inauguración de una Exposición de Pedro Garciarias y un Concierto del pianista Juan Gallego.
30 de Junio del 2004
El hotel abre sus puertas presentando un espectáculo donde Curro Albayzín nos deleita recitando fragmentos de cartas y poemas, y bajo su palabra, van surgiendo la virtuosa guitarra flamenca de Luis Mariano, la voz desgarrada de Jaime Heredia "El Parrón" y el taconeo elegante de Jara Heredia.